Una de las acciones más notables que considera esta compilación de mitos, fábulas y leyendas altoandinas, es el movimiento vital que, a través de estas historias, se imprime al paisaje. Las montañas cobran vida, el cielo se transforma en una Llama arquetípica, los animales le hablan al hombre y a la mujer en su mismo lenguaje. El silencio del altiplano se llena así de voces, se hincha de sentido, se hace más profundo de lo que, a simple vista, parece. Pues, se piensa que el desierto se reproduce a sí mismo, como el infinito de un espejo; pero lo que hacen estas historias recogidas –ya sea a partir de testimonios como de fuentes bibliográficas–, es romper esta figuración en mil pedazos, de manera de contar la otra historia del desierto, la cual lo convierte en un cántaro lleno de la energía del mundo. El Licancabur deja de ser un volcán inactivo, para abrir paso a su leyenda... Por último, como toda compilación, este no es un libro que agota la vertiente mitológica altoandina del Desierto de Atacama, sino que es solo un botón de muestra de las historias que resignifican y dan vida a este lugar; por lo que esperamos que su lectura abra la obsidiana atacameña y de ella brote otra forma de admiración por este territorio.




Título: 
El Licancabur tiene su historia, todos los cerros la tienen. Mitos, leyendas y fábulas altoandinas 
Compilador y adaptador: Mauricio Mena 
Género: 
Narrativa 
Año de Publicación: 2018 
Tipo de encuadernación: 
hot melt 
Tamaño: cerrado vertical 15 x 21 cms 
Número de páginas: 
113 

I.S.B.N: 9789569693137

Una de las acciones más notables que considera esta compilación de mitos, fábulas y leyendas altoandinas, es el movimiento vital que, a través de estas historias, se imprime al paisaje. Las montañas cobran vida, el cielo se transforma en una Llama arquetípica, los animales le hablan al hombre y a la mujer en su mismo lenguaje. El silencio del altiplano se llena así de voces, se hincha de sentido, se hace más profundo de lo que, a simple vista, parece. Pues, se piensa que el desierto se reproduce a sí mismo, como el infinito de un espejo; pero lo que hacen estas historias recogidas –ya sea a partir de testimonios como de fuentes bibliográficas–, es romper esta figuración en mil pedazos, de manera de contar la otra historia del desierto, la cual lo convierte en un cántaro lleno de la energía del mundo. El Licancabur deja de ser un volcán inactivo, para abrir paso a su leyenda... Por último, como toda compilación, este no es un libro que agota la vertiente mitológica altoandina del Desierto de Atacama, sino que es solo un botón de muestra de las historias que resignifican y dan vida a este lugar; por lo que esperamos que su lectura abra la obsidiana atacameña y de ella brote otra forma de admiración por este territorio.

Licancabur y Juriques, pintura sobre lata, Magdalena Contreras.

El Licancabur tiene su historia, todos los cerros la tienen. Mitos, leyendas y fábulas altoandinas

$10.000 CLP

Marca: Ediciones del Desierto